Starship vuelve a volar: la FAA autoriza a SpaceX tras la falla del propulsor de mayo
La Administración Federal de Aviación de Estados Unidos (FAA) volvió a dar luz verde a SpaceX para lanzar su cohete Starship, dos meses después de la falla que destruyó el propulsor durante un vuelo de prueba en mayo. El despegue podría ocurrir tan pronto como el jueves 16 de julio, y esta vez el vehículo no irá vacío: llevará a bordo los primeros satélites Starlink de tercera generación listos para operar.
Qué salió mal en mayo
La investigación apuntó a una combinación de tres factores. Durante la separación de etapas, pequeñas diferencias en el encendido de los motores hicieron que el propulsor girara 90 grados hacia el lado equivocado, un movimiento que nunca debió producirse. A eso se sumaron efectos térmicos sobre componentes del sistema de propulsión mientras el cohete ascendía y una configuración errónea en el sistema de alarmas de los motores, que no alertó a tiempo. Con las causas identificadas y las correcciones aplicadas, el regulador estadounidense levantó la restricción de vuelo.
Un vuelo con carga real
La gran diferencia respecto de intentos anteriores es que Starship dejará atrás los simuladores de carga. En esta misión desplegará veinte satélites Starlink V3, las primeras unidades operativas de esa generación. Seis de ellos incorporan cámaras que apuntarán al exterior del cohete para registrar cómo se comporta la nave en pleno vuelo, un dato valioso para ajustar el diseño. Los satélites no quedarán en órbita definitiva: por la trayectoria elegida, se desintegrarán en la atmósfera unos veinte minutos después de ser liberados. Es, en la práctica, un ensayo general del mecanismo de despliegue antes de que el sistema entre en servicio real.
La apuesta detrás del cohete de 124 metros
La versión V3 de Starship mide cerca de 124 metros de altura y es la pieza central de la estrategia de SpaceX para bajar drásticamente el costo de poner masa en órbita. La compañía llega a este lanzamiento en un momento particular: debutó en la bolsa Nasdaq el 12 de junio de 2026 con una colocación que recaudó cerca de 86 mil millones de dólares, la mayor de su historia. Cada prueba, con o sin explosión de por medio —Elon Musk las bautizó como «desensamblaje rápido no programado»—, se sigue ahora con lupa desde el mercado.
Por qué importa más allá del espacio
Una constelación Starlink más densa y económica significa más ancho de banda satelital en zonas donde la fibra no llega, algo especialmente relevante en un territorio largo y aislado como el chileno. Y el patrón de fondo es el que interesa a cualquiera que construya tecnología: iterar rápido, fallar en público, corregir y volver a volar.
En Webmusica desarrollamos soluciones web con las tecnologías más recientes. Conversemos sobre tu proyecto.
Fuente: TechCrunch.
Imagen: Steve Jurvetson — CC BY 2.0, vía Wikimedia Commons.


«Naturaleza viva» – El colibrí.